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Los tiempos de las personas

Después de terminar mi rotación por CSM he transitado un tiempo de muchos cambios. Llevo meses queriendo escribir algo; sobre el ecuador de la residencia, sobre la marejada que me ha sobrevenido, sobre como pese a tanto vaivén me he ido encontrando cada vez mejor. Y sin embargo no ha sido hasta hoy, hasta ahora, que me he podido parar en frente del ordenador y sentarme a escribir estas palabras. Podría hablar acerca del paso a R3, de mi situación, de las teorías que he aprendido, de las rotaciones en las que he estado. Pero hoy quiero hablar sobre los tiempos de las personas. Y hablo de personas, en plural, incluyéndome a mi, a la gente que me rodea, a las personas que atiendo, a quien me lea.  Creo que en estos dos años que llevo en Alcalá mi gran aprendizaje ha sido adquirir un profundo respeto por los tiempos de cada persona. No ha sido una ocurrencia propia, sino que me ha venido dado gracias a la gente con la que comparto mi quehacer cotidiano. Y, por supuesto, que ha llegado ...

Puerto de Madrid: 21 meses en el Centro de Salud Mental

Dicen que en los puertos se condensa la vida de toda una ciudad. Desde primera hora de la madrugada hasta bien entrada la noche, la vitalidad de sus gentes inunda todo el ambiente y, como la sal en las rocas, se adentra en el corazón hasta del viajero más desmoralizado. Los puertos son, a la vez, un lugar eterno y un espacio de constante tránsito. Pese a las llegadas, las despedidas, las tormentas y las mareas, el puerto permanece como un bastión perenne cuyo espíritu alienta a quien parte a un destino incierto y acoge a quien retorna buscando cobijo tras un largo viaje. Puedo decir que he tenido la fortuna de conocer un puerto muy especial. Y digo especial porque se trata de un puerto sin mar. Aún recuerdo mi confusión al llegar. Ingenuamente, me preguntaba qué narices podría aprender alguien sobre navegación en un lugar tan alejado del océano. Sin embargo, con el paso de los meses, he podido entender por qué la suerte me trajo a un sitio tan particular. Y es que en este puerto, como ...

Elegir quedarse

 Desde el último post, y raíz de todas las conversaciones que tuve la oportunidad de tener al respecto, se me ha quedado flotando una idea en la cabeza; si me fuese a morir, dejaría la residencia y no me arrepentiría de ello. Quizá suene la obviedad más grande del mundo, pero el pensarlo seriamente se me hizo muy revelador. Cada vez que pienso en esto, me acuerdo de lo extraño que se me hizo escuchar poco después de llegar a la residencia a mi R4, Sara, plantearse hacer oposiciones de administrativa, o escuchar a Bea hablar de dejarlo e irse. Sin embargo, conforme voy avanzando en las rotaciones, lo que me extraña es el no haberme planteado antes esas otras posibilidades de vida. Puede que tenga que ver con lo complicado que es llegar aquí, con el sacrificio temporal y emocional que supone. Creo que para muchas de nosotras el PIR se presenta como una posibilidad tan remota y compleja que de las pocas cosas que ayudan a seguir transitando la oposición es ilusionarse con el calde...

R2 - Gardado de partida

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 Ola! Pois hai dúas semanas que a nosa xeración de PIRes pasamos a R2 e quería escribir algo sobre todo o que ten significado este último ano para min. A verdade é que non se moi ben que dicir porque dificilmente podo poñer en palabras todo o que ocorreu este ano. Ademais, recoñezo que toda reflexión que faga estas semanas está ineludiblemente tinguida por un tema que ocupa a miña cabeza: a morte. Durante as miñas coartadas prácticas da carreira, que lembro con moito cariño, o meu titor de prácticas agasalloume un libro de Yalom sobre terapia existencial. Naquel momento, que xa andaba opositando, decidín pospoñer a súa lectura ata estar un pouco menos ocupado (e penso, tamén, que un pouco máis preparado para poder comprendelo).  En calqueira caso, empecei a lelo hai unhas semanas e foi como desembazar unhas lentes e ver de súpeto o baleiro en fronte miña. Curiosamente, é un tema ao que no seu momento lle dera as súas voltas (lembro ter na porta do meu armario un pequeno texto ...

Echar al psicólogo a patadas

 Se ha colado un psicólogo en mi vida. Ha sido poco a poco, diría que mucho antes de empezar la residencia, aunque ha sido en estos últimos meses cuando más se ha acomodado en mi interior. Y eso que he tenido muchas señales para detectarlo. Me di cuenta (o quise darme cuenta) también poco a poco. Diría que empezó a raíz de una conversación que habíamos tenido allá por noviembre un CoR y yo sobre "las gafas de la psicoterapia", y cómo una vez empiezas a "ver" patrones en psicoterapia es muy difícil dejar de percibirlos (construírlos) también a nivel interpersonal. Al principio era como un juego, pero luego se fue convirtiendo en parte de nuestro vocabulario cotidiano "y entonces entré en modo teleológico" "pues decidí no contestarle al panadero y extinguir su petición"... También fue cambiando mi forma de presentarme. "Hola, soy Adrián, soy psicólogo de aquí, del hospital de Alcalá" era y sigue siendo mi saludo más natural. Casi sin pens...

Mi experiencia con la monitorización de resultados en psicoterapia durante CSM

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Mi primera rotación como residente ha sido en CSM. En Alcalá son 15 meses seguidos, uniendo adultos con primaria dentro de una misma rotación. Desde que empecé a llevar mi propia agenda de usuarios, más o menos por noviembre, decidí utilizar el sistema PCOMS de monitorización de psicoterapia  para poder mantener un seguimiento de las sesiones que llevaba, conocer los casos que necesitaban supervisión, evaluar mis resultados a lo largo de la rotación... Es una herramienta que me parece muy interesante y con mucho potencial en la práctica clínica. El caso es que hace unas dos semanas decidí dejar de utilizar las escalas porque me siento bastante desilusionado con respecto a lo que esperaba. Aunque creo que hay una parte que es más mía que de las escalas en sí, estas semanas he estado dándole bastantes vueltas al tema y me apetecía compartir algunas de las reflexiones que me he planteado para dejar de utilizarlas. Quizá mi choque de expectativas utilizando las escalas no deja de ser p...

Guille y el determinismo

 Quería empezar a escribir de vez en cuando mis cosas sobre la residencia, y me apetecía empezar por un debate que tuvimos hace un par de semanas y me pareció curioso. Salí a pasear por el río con uno de mis compañeros de residencia, Guille. Empezamos a hablar sobre la libertad, a raíz de comentar el libro de Froxán sobre análisis funcional, en el que se defiende una postura determinista. Guille, que es muy hábil para el lenguaje, sacó una metáfora que fue guiando nuestra conversación a lo largo de la tarde: la vida es como un juego de póker, y a uno le vienen las cartas dadas. Con las cartas que tenemos intentamos jugar nuestra mejor mano, pero la suerte está echada por el contexto que nos rodea. Por darle una vuelta, propuse que esto no tenía por qué ser así, ya que existiría una carta que nos permite cambiar el resto de cartas que tenemos. Creo que es algo muy común entre psicólogas el darnos cuenta de cómo estamos viviendo algún fenómeno que hemos estudiado (a mi me pasa mucho ...